Los Negros. Genet. 2011. Entrevista. Imprimir
Escrito por José R. Díaz Sande   
Domingo, 06 de Febrero de 2011 19:57

LOS NEGROS

DAR VOZ A LOS PUEBLOS MARGINADOS

 

FOTOS BASE: LUIS MALIBRÁN

 
 PACO MESTRES (OBISPO)
FOTO: ROS RIBAS)
(CLIKEAR)

A Jean Genet (1910 – 1986), en España, se la ha ido subiendo al escenario poco, no así a nivel de publicaciones, algunas bajo cuerda. Que sea un autor maldito, por vida y temas tratados, ya se ha dicho en muchas ocasiones. Tampoco es fácil acertar con las puestas en escena. La última en Madrid fue El Balcón , en la que intervenía el actor Paco Mestre, recientemente fallecido. Ahora llega a los Teatros del Canal Los negros (1959) dirigida por Miguel Narros. El que sea Miguel Narros no es casual pues, ya en 1970, lo intentó. No pudo ser: la obra era arriesgada y no acababa, tras un casting,  de  encontrar los intérpretes idóneos. Los negros se archivó en algún lugar del cerebro de Narros.

 

Miguel ha conseguido 13 actores negros, la mayor parte españoles. Lo curioso es que Genet no pensaba en actores negros para interpretarla, ya que prefería un alcance universal y que el conflicto de trasfondo social y colonialismo no se redujese a la raza negra. El propio Genet ha declarado:

 

·         Los personajes de Los negros son como personas culpables que juegan a ser culpables y los colonizadores son negros con máscaras blancas. En la lucha de los negros contra el colonialismo creo que la acción directa, hace más por ellos que cualquier obra de teatro. En mis obras trato de dar voz a algo que los negros y otros pueblos marginados son incapaces de expresar.

 
 FOTO: LUIS MALIBRÁN

Un grupo de negros celebra un ritual, a manera de funeral, ante un catafalco cubierto con un paño blanco. Cinco de ellos, negros también, cubren sus rostros con máscaras blancas que representan los poderes de cualquier estado colonial: la reina, su valet, el gobernador, el misionero y el juez. Sus indumentarias son una burda imitación de los trajes que acostumbran a llevar las jerarquías que representan la cada uno de los representantes de la cultura occidental. El resto de los actores forman parte del ceremonial que va a desarrollarse en torno al catafalco donde, se supone, yace un blanco asesinado. 
 

En realidad se trata de la lucha entre dos culturas enfrentadas. De ese enfrentamiento, surge una hermosa historia de amor entre Village (el supuesto asesino de una mujer blanca) y Vertu (una prostituta que ejerce su profesión entre hombres blancos). La historia recuerda a Romeo y Julieta, pues el amor está por encima de los dos bandos.

 

Miguel Narros precisa que la obra

 

·         Esta construida bajo un tinglado en que los negros son culpables, pero todos somos culpables, y se expresa de una manera en que deben hacer una serie de rituales hacia una blanca que está presente y secuestrada.

 

JEAN GENET

Retomando las ideas de Genet,  cuando en 1964 la revista Playboy conversó con Jean Genet, recuerda afirmó que él (Genet) no puede resolver las cuestiones de los negros, porque eso debe hacerlo el poder político, pero “la única cosa es enfrentarse a los problemas que tienen”.

 

Las declaraciones sobre Los Negros en la mencionada entrevista, más en concreto son:

 

·         Escribo teatro para cristalizar una emoción teatral, dramática. No me interesa si, por ejemplo, Los negros le sirve a los negros. Además, no creo que lo haga. Creo que la acción directa, la lucha contra el colonialismo, hace más por ellos que cualquier obra de teatro. En esas obras traté de dar voz a algo profundamente enterrado, algo que los negros y otros pueblos marginados eran incapaces de expresar. Hablando de Las criadas, un crítico dijo que "no hablan así". Bueno, sí lo hacen: pero sólo a mí, cuando estoy solo, a medianoche. Si alguien me dijera que los negros no hablan así, les contestaría que si pusieran su oído contra el corazón de uno de ellos, escucharían lo que escribí. Uno tiene que ser capaz de escuchar lo no dicho.

FOTO: LUIS MALIBRÁN

El tema de Los Negros termina por encadenarse con el tema de la inmigración en nuestro país. Elton Prince, que interpreta a Archibald, centra el interés de la obra en el tema de los inmigrantes e insiste en la importancia de este tema en España, ya que ha sido uno de los grandes imperios y no termina de reconocer su responsabilidad en el colonialismo.

 

Boré Buika – nacido y educado en España – interpreta Village ysubraya que lo más importante es que el espectador se plantee una serie de preguntas al salir del teatro. Destaca la mayor dificultad, para él, a nivel interpretativo:

 

·         Se trata de una obra dentro de la obra. En ella intervienen negros que hacen de negros y negros con una máscara blanca, a la que los anteriores les dirigirán aquello que no se atreven a decir directamente a los blancos.

 

Felicité es interpretada por la cantante de hip-hop D’Noé y resalta el hecho de los negros son tratados como actores y

 

·         No como negros, pues lo habitual suele ser que los negros hacen de inmigrantes en un estado social más bajo y con una vida en condiciones peores. En Los Negros de Genet se habla de otras cuestiones. Lo que me llama la atención es que en un país como el nuestro existe la intolerancia, donde a pesar de la religiosidad, no se aceptan las costumbres africanas y no me refiero a actitudes ante lo musulmán o lo judío, sino ante unos ritos que deberían investigarse más y ser más conocidos.

 

 
  FOTO: LUIS MALIBRÁN

 

Isaac Vidjrakou   es otra de las máscaras blancas y encarna al misionero, que representa a la Iglesia, y por lo tanto casada con la “Corte Estatal”.  De la obra de Genet insiste en los temas sobre la colonización y a la esclavitud.
 

JEAN GENET: VIVENCIAS DE LA MARGINALIDAD

Jean Genet es de los autores que sabe conectar con el ser humano y sus conflictos sociales. Ello le viene de la propia vida que le ha tocado vivir, siempre pisando el sueño marginal. Hijo de una joven prostituta, cuando tiene un año es abandonado por su madre y, por lo tano, el amor huye de su vida. No obstante el tema del amor será una constante en sus obras y hace que triunfe a pesar de la discriminación, el odio y las diversidades culturales.

 

FOTO: LUIS MALIBRÁN

No ha ocultado su homosexualidad, por la cual ha sido denigrado por diversos colectivos, que ven la homosexualidad como un “aquí te pillo y aquí te cojo”. En la mencionada entrevista a Play- Boy reflexionaba sin tapujos sobre su homosexualidad y no aparece como un “aquí te pillo, aquí te cojo”:

 

·         Soy consciente de que ahora la homosexualidad es algo que se ve de manera favorable en los círculos pseudo-artísticos. Pero todavía es algo que la burguesía reprueba. Yo le debo mucho al hecho de ser homosexual. Si quiere considerarlo como una maldición es asunto suyo, pero yo lo considero una bendición.­ Quisiera decir algo acerca de su aspecto pedagógico. No necesito contarle que me he acostado con todos los muchachos a quienes he procurado. Pero no es sólo el sexo lo que me importa. He tratado de revivir con ellos la aventura que he vivido solo y cuyos símbolos son la degeneración, la traición, el rechazo de la sociedad y, por último, la escritura. Es decir, un retorno a la sociedad pero por otros medios. La homosexualidad excluye al homosexual de la buena sociedad y por esa razón lo obliga a enfrentarse a los valores sociales. Si uno decide cuidar a un joven, no lo hace de una manera trivial. Uno le hace ver la incoherencia de la razón y la sensibilidad inherentes a la sociedad normal. El elemento femenino contenido en la homosexualidad envuelve al muchacho y quizás esto se traduce en una mayor bondad (...) ­ Aun si la virilidad estuviera en crisis, eso no me preocuparía mucho. La virilidad es siempre un juego. Los actores norteamericanos juegan a ser viriles. También pienso en Camus, quien adoptó poses viriles. Desde mi punto de vista, la hombría es una cualidad que sirve para proteger lo femenino y no para desflorarlo. Pero evidentemente no estoy en la mejor posición para juzgar. Al oponerse a una actitud convencional, el hombre rompe una concha que le permite revelar una delicadeza que de otra manera no sería evidente. Quizá la emancipación de la mujer moderna impulse al hombre a abandonar viejas actitudes para dirigirse a otras nuevas, más acordes con mujeres menos sumisas.

 

Dramaturgo y novelista, toda su obra literaria se apoya mucho en lo autobiográfico con una dosis de mitificación. Sus héroes son personajes que invierten los valores sociales.  El novelista y dramaturgo polaco Witold Gombrowicz ha destacado la gran virtud de Jean Genet: “Convierte la fealdad en belleza”  

 

 


José Ramón Díaz Sande
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Última actualización el Lunes, 07 de Febrero de 2011 08:56