
LA EDAD DE PLATA
UN HOMENAJE A LA CULTURA ESPAÑOLA
COMO ANTÍDOTO CONTRA LA REALIDAD
Director del Coro: ANTONIO FAURÓ
Dirección musical: ÁLVARO ALBIACH
Dirección de escena: PACO LÓPEZ
INTÉRPRETES
“Goyescas”
RAQUEL LOJENDIO / MÓNICA CONESA / ALEJANDRO ROY /
ENRIQUE FERRER / CÉSAR SAN MARTÍN / MÓNICA REDONDO /
“El retablo de Maese Pedro”
GERARDO BULLÓN / PABLO GARCÍA-LÓPEZ / LIDIA VINYES-CURTIS/
ACTORES Y BAILARINES
en el
TEATRO DE LA ZARZUELA (SALA PRINCIPAL)
de
MADRID
La función del 29 de enero será emitida en directo
por Radio Clásica Radio Nacional de España (RTVE)
24, 28, 29, 30, 31 de enero y 1 de febrero de 2026: 19:30h
Domingo 25 de enero y 1 de febrero de 2026: 18:00h
– “La Edad de Plata” es una producción de la Ópera de Oviedo y el Teatro de Cervantes de Málaga con dramaturgia y dirección de escena de Paco López y dirección musical de Álvaro Albiach
– Gira en torno a una generación perdida de grandes intelectuales, desmembrada a causa de las guerras y sus fatales consecuencias
– La dramaturgia integra dos obras maestras “Goyescas” de Enrique Granados (única ópera española estrenada en el Metropolitan de Nueva York) y “El retablo de Maese Pedro” de Manuel de Falla.
– Los protagonistas de “Goyescas” son Raquel Lojendio, Mónica Conesa, Alejandro Roy, Enrique Ferrer, César San Martín y Mónica Redondo. “El retablo de Maese Pedro” cuenta con Gerardo Bullón, Pablo García-López y Lidia Vinyes-Curtis.

FOTO: ELENA DEL REAL
“La Edad de Plata” da nombre al período de florecimiento artístico y cultural español del primer tercio del siglo XX, hasta la Guerra Civil. El espectáculo propone una soirée española ficticia en casa de Ignacio Zuloaga, en el París de los Felices 20, donde la variopinta bohemia de jóvenes artistas que alborotan la capital francesa y la burguesía culta que los impulsa se reúnen asistir a la presentación de “Goyescas” y “El retablo de Maese Pedro”.
El domingo 18 de enero se producía en Adamuz un aparatoso accidente ferroviario de dos trenes de alta velocidad. El trágico balance en números fue de 43 fallecidos y 73 heridos. El día de la rueda de prensa – 10 de enero de 2026 – de La Edad de Plata en el Teatro de la Zarzuela, Isamay Benavente, directora artística del Teatro de la Zarzuela, se condolía ante tal tragedia.
Estamos, creo que todos y todas, bastante tocados por ese terribilísimo accidente de tren que ha tenido tantísimas víctimas. Un recuerdo para ellas. Creo que hablo en nombre de todo el equipo del teatro y de todo el equipo artístico.
“La Edad de Plata” inaugura en el Teatro de la Zarzuela el año 2026, una producción invitada – Ópera de Oviedo y Teatro Cervantes de Málaga -, cumpliendo el deseo de Isamay de invitar al Teatro de la Zarzuela a producciones de otros teatros que producen zarzuela y ópera española. En la temporada 2024/25 fue “La Corte de Faraón” (Teatro Arriaga, Bilbao) y este año 2026 con motivo del aniversario del nacimiento de Manuel de Falla y el fallecimiento trágico de Enrique Granados en 1916, se acude a “El Retablo de Maese Pedro” (Falla) y “Goyescas” (Granados). Dos obras musical y dramáticamente nada fáciles. Isamay precisa que
No se trata de un programa doble, donde la primera obra sea “Goyescas” y la segunda “El retablo de Mese Pedro”, sino que es un espectáculo que contiene estas dos obras, y se titula “La edad de plata”. Es un homenaje a estos dos grandes. “La edad e Plata” encaja en la idea esta temporada que tiene mucha relación con la cultura española, la literatura, las artes plásticas, y con grandes nombres de la cultura española.

PACO LÓPEZ, director de escena
Paco López (Córdoba), vinculado a la dirección de espectáculos desde finales de la década de los setenta, ha dirigido más de una veintena de títulos teatrales, y escrito y estrenado varios textos dramáticos. En esta ocasión bajo el título genérico “La Edad de Plata”, aúna dos autores: Enrique Granados y Manuel de Falla.
“La Edad de Plata»· (1898 – 1936) se refiere al primer tercio del siglo XX, donde hay un florecimiento artístico y literario en España, a través de la Generación del 98, la del 14 (Novecentismo) y la del 27, incluyendo la mítica Residencia de Estudiantes (Dalí, Lorca, Buñuel, Alberti), vanguardias y científicos de renombre. Surge tras el desastre del 1898 y camina a trancas y barrancas por la inestabilidad política. Culmina en la Segunda República, y fenece con la guerra civil española. De esta denominación se apodera Paco López para su espectáculo.
La época se caracteriza en todas las artes escénico-musicales, literarias por la presencia creadores españoles de máximo nivel, empezando por Granados, Falla y siguiendo por Valle-Inclán, por Lorca; en la plástica por Picasso, Miró, Juan Gris, incluso en la cinematografía con Buñuel. Un período que en referencia al siglo de Oro español – mitad del siglo XVI y mitad del siglo XVII – se equipara a él por la efervescencia que se produce entre los años 1915 y 1936. Es curioso que esta efervescencia tiene que ver con los felices años veinte, y se mete como una cuña en unos años especialmente convulsos y donde el poder y la muerte se adueña de todo: Primera Guerra mundial (La Gran Guerra), la Revolución rusa, la gripe española en el año veinte, el comienzo de los gobiernos con partidos totalitarios, Nacismo, fascismo, estalinismo, y en el caso nuestro el comienzo de la guerra civil española. Si sumamos, serían 100 millones de muertos los que se producen, en el primer momento y en los regímenes totalitarios y la guerra civil española hasta la segunda guerra mundial. Es muy curioso que esa especie de yunque que apretaba la realidad, se produzca en ese momento de apuesta por la vida y apuesta por el arte.

Ese conflicto Paco considera que tiene mucho que ver con las estructuras de “Goyescas” y “El retablo de Maese Pedro”.
Aunque que musicalmente y teatralmente parezca que “Goyescas” y “Retablo” no tienen nada que ver, sin embargo, se dan toda una serie de circunstancias, que me han permitido unirlas para lo que yo quería contar más allá de la grandeza de ambas obras. “Goyescas” se estrena en el año 1916, siete años después Retablo se estrena en 1923 en la casa de la princesa de Polignac (París). “Goyescas” también se había tenido que estrenar en París, pero la Gran Gerra Europa no lo permite. Tras una serie de gestiones se estrena en el Metropolitan de Nueva York. Fue la única ópera española estrenada en el Metropolitan junto a “Pagliacci”. Por lo tanto, tenemos dos compositores españoles que tienen que estrenar fuera de España. En principio en París, la capital de la cultura en aquel momento, primera cuestión. Segunda cuestión son dos obras que en ningún momento hablan de la realidad, hablan del arte. El soporte teatral de ambas es el propio arte. En el caso de “Goyescas”, es el Goya risueño de los cartones y tapices. En el caso del “Retablo” estamos hablando de Cervantes desde el punto de vista argumental, pues sigue el capítulo 26 de la segunda parte de El Quijote, y musicalmente a puesta por el siglo XVI y XVII españoles, de la música de los romanes o de la tradición de los romances. No hay nada de realidad en ninguna de las dos obras, porque ni Falla, ni Granados quieren hacer una obra sobre la realidad española. La hacen sobre la realidad española, pero a través de creaciones artísticas que ellos reivindican como la España que ellos soñarían. La realidad española de aquellos momentos no es nada gratificante – se ha pedido las colonias 1898, está la guerra del Rif a principios del siglo XX, la Semana Trágica catalana, los grandes movimientos políticos – y algo que dice Granados en sus textos “España es un país ingrato. No cuida a sus artistas”. Entonces qué es lo que hacen tanto el uno como el otro, no trabajar sobre la realidad, sino trabajar sobre el arte. Hacen arte sobre el arte. Eso es lo que engarza completamente las dos obras.

Hay un tercer aspecto que reúne a las dos obras.
En qué sentido el marco histórico, el marco social y el marco cultural influyen en ambos creadores. Granados muere cuando está volviendo del estreno de “Goyescas” en el Metropolitan. Tenía que volver en un barco que venía directamente a España. El Presidente de los Estados Unidos le invita a dirigir un concierto en la Casa Blanca. Entonces tiene que coger un barco hasta Gran Bretaña, y atravesando el Canal de la Mancha, un submarino alemán de la Gran Guerra acaba con la vida de Granados. De alguna manera, es el marco histórico que, en el caso de Falla, igualmente configura su vida. Falla no era una persona ideológicamente comprometida, pero sí una persona extremadamente sensible ante la realidad que vivía. En los últimos años cuando la guerra ya está a punto de acabar, y la tropa franquista ha entrado en Barcelona, él supuestamente decide marcharse a Argentina, a dirigir unos conciertos y no vuelve nunca más. Muere en el exilio en 1946. Celebramos 150 años de su nacimiento y 70 años de su fallecimiento.
Reuniendo todos estos elementos le han servido a Paco López para su propuesta, en la que las dos “perlas engarzadas” son las dos obras.
EL MARCO HISTÓRICO DE GRANADOS Y FALLA
Un tema interesante para Paco es tener en cuenta el marco histórico y reflexionar sobre ambos personajes.
Entonces esta producción busca enmarcar las dos obras en la realidad histórica y personal de los compositores. Así como a partir de una huella podemos reconstruir un animal desaparecido, y a partir de una ruina, un imperio, aquí podemos ficcionar de cómo fue todo aquello, y de que, aunque las dos historias no pasaron a la vez, esta unión pudo haber pasado y me funciona dramáticamente. Entonces en esta Edad de plata, presentamos las dos obras, pero para que sirvan del momento histórico en que se vivió y para hablar de los dos grandes creadores. En mi propuesta todo ocurre en París, la capital del arte en este momento, y ocurre en un espacio que nos brinda el tercer protagonista de la obra que es el pintor Ignacio Zuloaga, que tenía casa en París y donde vivía largo tiempo. Él es el nexo. Si se leen las cartas entre Falla y Granados y Zuloaga, se ve que son grandísimos amigos y la casa de Zuloaga en París era el centro de recepción de todos aquellos jóvenes que iban llegando en busca de fortuna y de suerte. En este hecho, que nunca ocurrió pero que podría haber sucedido, estaríamos en la casa de Zuloaga en París en los años veinte. Una casa que como ocurre con Goyescas y Retablo no es realista sino arte sobre arte. Los colores son el azul Zuloaga; la obra pictórica hace no sólo hace referencia a las dos obras, sino al papel de Zuloaga como coleccionista, del arte español. Estamos en un espacio pero que nuevamente con el arte dentro del arte. En este espacio vamos contar la historia que yo quería contar. Tanto al comienzo como al final estamos en el año 1939, por lo tanto, a través de proyecciones, músicas – “La marcha de los vencidos” de Granados, una especie de obertura compuesta tras la pérdida de las Colonias – y a través de los tres narradores Granados, Falla en la segunda parte y Zuloaga viajaremos al París de los años veinte. Tendremos una presentación en sociedad donde se presenta “Goyescas” para el resto de los invitados. Gente que pulula en aquel momento son Strawinsky, Paul Valerie, la princesa de Polignac…Todo este mundo lo encontramos en los años veinte en París, años en los que tienen gran importancia los bailarines y bailarinas españolas, La Argentina, La Argentinita, Vicente Escudero…, es decir toda la gran danza española que difunden la música española por todo el mundo. Aquí termina la primera parte.

LA SEGUNDA PARTE DE “LA EDAD DE PLATA”
La segunda parte comienza con una introducción musical de Manuel de Falla, “Psiché”, ya que cuando se estrena en Amsterdam, una de las piezas que se interpretan es “Psiché” y “Las bodas de Figaro”. Estamos en 1939 y Falla va a partir hacia la Argentina. En esta segunda parte volvemos a los años veinte, a la fiesta, para terminar en el año 1939.
Este homenaje que he hecho a la cultura española, incluye a la danza y a los bailarines, y mucho más allá, de la partitura de “Goyescas” que en su maravilloso Intermezzo pide danza, en este espectáculo tienen un papel fundamental, tanto desde el punto de vista ilustrativo – el Intermezzo con el “Baile del Candil”, como a través de toda esta parte metafórica, simbólica en cuanto a cómo soñamos las cosas y la destrucción y la muerte. Estos dos elementos están presentes en toda la propuesta, y está asumidos por los bailarines. La idea es cómo en los momentos más difíciles de enfrentamiento del ser humano, el arte permite una vía para que sigamos siendo una humanidad, una sociedad realmente asumible. Es un buen ejemplo para los caminos que nos brinda el arte, y estar mucho más cerca y no tan lejos como, a veces, nos ponemos.
LA ZARZUELA EN MANUEL DE FALLA
“ESO DE HACER ZARZUELA,
NO CORRESPONDÍA A MIS GUSTOS”
Entre los compositores de zarzuela el nombre de Falla está ausente. Su obra lírica se centra en la ópera “La vida breve”, que fue su carta de presentación en Francia al estrenarse en la versión francesa de Paul Milliet, el 1 de abril de 1913 en el Casino Municipal de Niza, y su estreno el 6 de enero de 1914 en la Opéra-Comique de París. El que no compusiese zarzuela al por mayor como otros compositores españoles, tiene parte de su explicación en cuanto que él y la Generación del 98 e incluso en la del 1927, siendo conscientes de una España en decadencia a nivel político y social, no quería mostrar una imagen de España que apareció mucho en el llamado Género Chico – piezas algunas grandiosas, pero otras infumables – y en el flamenco. Esas generaciones no tuvieron ninguna sensibilidad para con la música lírica española anhelante, más bien, de la creación de la ópera española. Falla declaró al compositor Jaume Pahissa: “Eso de hacer zarzuela, cosa que no correspondía a mis gustos, no sólo fue para procurar obtener con ellas un beneficio material, sino muy especialmente para poder irme a estudiar y trabajar a París. Nunca para hacerme un nombre popular en Madrid”. El haber lirico zarzuelero de Falla se concretaba en “La Juana y la Petra”, “La Casa de Tócame Roque” (1900), “Los amores de la Inés” (click)(1901-1902) (click), y las colaboraciones con Amadeo Vives, “Prisionero de guerra” (incompleta), “Limosna de amor”, “El cornetín de órdenes” y “La cruz de Malta”.
Paco López precisa que tal decisión de Falla se enmarcaba en ese rechazo a una España castiza y folklorista.
Lo que esas generaciones conocían, que era poco, del género chico y que se representaba en muchos teatros todos los días con tal profusión y a tantas horas (el Teatro por horas), no era la España que tenía que venir para salvar a España, sino todo lo contrario.
Falla lo corrobora en 1910 en una carta enviada a su profesor, el compositor Felipe Pedrell, padre del nacionalismo musical español
“¡Qué razón tiene Vd., Maestro! en cuanto me dice en su carta sobre la llamada ópera española! Esa “zarzuelería” andante y triunfante lo tiene todo contaminado en nuestro país. Por eso resolví venirme a París, porque el ambiente de Madrid había llegado a ser insoportable en cuanto a la música se refiere”.
ÁLVARO ALBIACH, director musical
Álvaro Albiach, al obtener el Gran Premio del Jurado y del Premio del Público en el Concurso Internacional de Besançon en 1999 desarrolla una intensa actividad con invitaciones de las grandes orquestas europeas, y latinoamericanas. Álvaro Albiach ve el Teatro de la Zarzuela como un teatro de referencia para los que “nos dedicamos a la música”. “La Edad de Plata” contiene dos obras de naturaleza muy distinta en cuanto a la música.
Partiendo de la obra de Falla, que no está pensada para ser representada, es de las pocas veces que Retablo se escenifica. Nace para un encargo de un teatro de marionetas y no para que seres humanos hagan el papel de Trujamán, don Quijote y Titiritero, sí que lo canten, pero que no aparezcan en escena. Es una obra de características muy concretas, porque, desde su creación, la exigencia de la princesa de Polignac era poder ser representada en retablo de marionetas y sólo tres cantantes con particularidades muy especiales, porque, por ejemplo, el papel del Trujamán es un pregón constante, lo cual exige una manera de cantar muy especial. Es una especia de salmodia sobre tres notas constantemente. Tanto este como los otros dos papeles están escritos por Falla muy detalladamente cómo cantarlo. Lo que quería, cómo lo quería, los ritmos, tipo de voz etc. Esto es tremendamente complicado para el solista. El único momento que hay un juego de orquesta con cantantes en el retablo es al final, con Don Quijote, porque el personaje de Maese Pedro está anunciando lo que va a ocurrir, pero no hay este juego. Normalmente cuando la orquesta desarrolla su discurso no hay voz, y cuando las voces desarrollan su discurso hay orquesta, pero no de la manera convencional entre canto y orquesta.

A pesar de lo dicho hay que considerar la música, la cual para Álvaro está muy pensada porque supone
Un trabajo de investigación importantísimo de Falla sobre la música que se hacía en España en los siglos XVI y XVII. Hay fragmentos recuperados de obras de aquella época, que le dan un sentido histórico a esta obra, dentro de lo quera la música en la época de Cervantes o de la música cercana a esa época. Todo esto bajo la elaboración de un discurso totalmente de Falla, porque era un genio. Los pocos elementos, entre comillas, que tiene los utiliza de una manera magistral. Combina el sonido del arpa, el laúd, el cémbalo con los metales y las cuerdas, de una manera absolutamente maravillosa y todo escrito al detalle. Es una obra estupenda. A ello se una los toques de acercamiento a la estética impresionista francesa, de la cual Falla bebió muchísimo.
“GOYESCAS”
En cuanto a la música de “Goyescas” de Granados es todo lo contrario.
Si la obra de Falla está escrita al detalle, la de Granados no. No la desprecio, pues es una obra maravillosa. Tiene su razón de ser, como son unas circunstancias muy especiales. La primera y la más importante es que no tuvo la oportunidad de poderla revisar. Granados cuando vuelve del estreno, muere ahogado. Luego cuando se intentó revisar hay como tres fuentes de las que se parte, y entre ellas se contradicen, con lo cual no es un trabajo fácil ponerla al día. Nosotros hacemos una versión revisada por Guinovart, que no es la orquestación original, porque la original es para a una orquesta muy grande, son vientos a tres, son tres trombones, cuatro trombas…, es una gran orquesta romántica de principios del siglo XX, y aún lo hace más complicado de lo que es. Ya con los elementos que tenemos es complicado en la relación de la voz y la orquesta, y que eso, al final, en el espectáculo funcione.
UNA TRANSPOSICIÓN DE LA SUITE
PARA PIANO, LLEVADA A VOZ Y ORQUESTA
Otra particularidad que más marca en la música de “Goyescas”, es, según Àlvaro, ser una ópera de todos los números de una suite para piano “Goyescas”.
Es una transposición de la suite para piano, llevada a voz y orquesta. Esta es la razón de que, muchas veces, las líneas melódicas, sean más bien de una escritura instrumental que no de una escritura vocal, con lo cual lo dificulta todo un poco más, porque hay líneas vocales complejas con muchísimos altos, pero lo que yo destacaría es la parte del Coro, que es complejísima. Muchas veces escrita a tres líneas en contrapunto totalmente distintas, a cuatro líneas de texto dentro de la intervención del Coro. Normalmente cuando interviene el Coro, todos tienen el mismo texto y en Goyescas es al revés. Cada parte del coro está diciendo un texto, lo cual lo hace más complejo y con muchas líneas independientes, que es una escritura básicamente pianista. Si transcribimos cada una de las líneas del piano, y eso lo trasladamos a voz, pues pasan estas cosas.
SUPERAR LA COMPLEJIDAD GRACIAS
A LAS VOCES ADECUADÍSIMAS.
Esta complejidad vocal e instrumental se salva, en opinión de Álvaro, en cuanto que en esta producción se cuenta con unos elementos vocales que ayudan muchísimo.
Así hemos podido superar esa dificultad. En mi opinión, el acierto está en los solistas. Son voces adecuadísimas para este repertorio, así como también adecuado el trabajo del Coro y la orquesta.

NUESTRA MÚSICA ESPAÑOLA Y
MÚSICA OPERÍSTICA EUROPEA
Otra particularidad de “Goyescas” es como si tuviéramos tres óperas.
Hay tres momentos musicales muy distintos. Los dos primeros cuadros tienen una raíz muy cercana a la música española, folklore, a lo nuestro, a la música popular a la danza popular como gloria a la música y la danza popular. Los dos momentos instrumentales que tiene como el famosísimo Intermedio que es obra de repertorio total, y el Intermezzo que es más breve, pero de una intensidad y de una belleza muy notable. Luego está el tercer cuadro, que, de repente, nos vamos a otro mundo, sobre todo a partir del dúo, las dos escenas es casi una música dentro de lo que es el lenguaje operístico europeo de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, denso, complejo, armónicamente cromático, armonías alteradas, muchísima exigencia vocal – por eso doblamos las voces de tenor y soprano al ser funciones seguidas -, y es aquí es donde se ve un Granados que sorprende porque , a veces, está muy cerca del lenguaje vocal y armónico de, incluso Richard Strauss, y sin embargo en la primeRa parte encontramos un Granados que es totalmente nuestro.
UN MISMO ESPECTÁCULO
Y DOS MUNDOS DISTINTOS
Vamos a poder disfrutar en un mismo espectáculo de dos mundos distintos. Está la “Marcha de los vencidos” (Granados), que es otra atmósfera, y la maravillosa “Psyché” (Falla), que es una pieza de cámara para un quinteto instrumental y voz. Tenemos todas las posibles plantillas, todos los posibles estilos. Todo junto, pero siempre haciendo referencia y todo el marco de la concepción de la dramaturgia de Paco. Creo que es un espectáculo muy interesante.
LA COREOGRAFÍA
OLGA PERICET, bailarina y coreógrafa.
LA DANZA ES OTRA VOZ,
NO ES UN ADORNO,
Olga Pericet, bailaora y coreógrafa cordobesa, es una artista internacional, reconocida como una de las figuras más renovadoras de la escena flamenca actual. Su obra, destaca por una destreza técnica absoluta y un estilo armonioso y exquisito y ha conquistado los escenarios más prestigiosos del mundo. Una de las bazas importantes a tener en cuenta en “La Edad de Plata” es la danza, cuya coreografía recae sobre Olga Pericet, la cual ve que la danza está al servicio de la dramaturgia, tanto en “Goyescas” como en “El Retablo de Maese Pedro”.
Sirve como línea y metáfora para entender esa dramaturgia, que, aparte de la música española de la cual cada vez estoy más enamorada, cuenta también esa doble línea socio cultural, en la que enfocamos esta obra. La danza en este espectáculo tiene un espacio especial, no es simplemente un adorno, sino que es otra voz. Es otro instrumento que va conversando con los cantantes solistas, los cuales ayudan, hasta el punto que veo que ya bailan. Contamos con una Compañía excelente, con unos bailarines muy jóvenes, con muchas ganas, con una fuerza vital increíble y ahí ha sido muy exquisito Paco (López) porque no se le va detalle, y sabía perfectamente el papel, tanto de los bailarines principales como el de los bailarines que hacen una especie de simbología como la Muerte. Una Muerte que une las dos partes y un ideal soñado que es esa España, que imaginariamente tiene tanto Granados como Falla, sombras y luz.

FOTO: ELENA DEL REAL
Olga resalta el primer cuadro los «Fandangos de El Candil» en el salón de banquete, que remite a la Escuela Bolera
Una Escuela Bolera muy tradicional, no es actual. Los bailarines sí la hacen potente, y además está coreografiad muy vertiginosa y muy virtuosa, pero el estilo está enmarcado en la música y en la escena. Vamos a ver nuestra Escuela Bolera más pura, y eso es algo que me toca mucho por mi familia – Los Pericet – y es lo que me motivó para decir que sí a esta gran Ópera . Otra parte sigue lo contemporáneo. Ambos estilos convergen en la dramaturgia y en todo lo que se cuenta. Se puede decir que hay un ballet dentro de estas dos grandes obras, que cuentan con una escenografía maravillosa envuelta en puro arte español. Retomar esta ópera dentro de las circunstancias sociales que estamos viviendo es importante. Quiero agradecer el trabajo de Iván Amaya, mi ayudante de coreografía que ha supuesto un papel importantísimo.
BIOGRAFÍAS
PACO LÓPEZ, director de escena
Paco López (Córdoba), vinculado a la dirección de espectáculos desde finales de la década de los setenta, ha dirigido más de una veintena de títulos teatrales; y escrito y estrenado varios textos dramáticos. Dentro del género lírico, ha dirigido títulos del repertorio operístico La traviata, Rigoletto, Le nozze di Figaro, Don Giovanni, Die Zauberflöte, Carmen, Roméo et Juliette, Orfeo ed Euridice, L’Ottavia restituita al trono, Don Pasquale, L’elisir d’amore, Aida, Lucia di Lammermoor, el programa doblePagliacci y Cavalleria rusticana y Norma. Títulos españoles son Los amantes de Teruel, Cecilia Valdés, Maruxa, La canción del olvido, El dúo de «La Africana» y Doña Francisquita. Otros trabajos líricos han sido una creación propia sobre composiciones de Brahms y Puccini. Sus últimos trabajos han sido “Dialogues des Carmélites” (Premio Ópera XXI) y “La Edad de Plata”. Ha creado libretos y la dirección de ballets, entre los que destaca “El Loco” (click) para el Ballet Nacional de España, y espectáculos de temas específicos. Estrenos recientes han sido los espectáculos “¡Vamos allá!” “Tauromagia” y “Segunda piel” entre otros. Sus proyectos han sido presentados en los principales teatros y festivales España, Europa, Inglaterra, Estados Unidos, México y Marruecos.

FOTOS: TEATRO DE LA ZARZUELA
ÁLVARO ALBIACH, director musical
Álvaro Albiach, al obtener el Gran Premio del Jurado y del Premio del Público en el Concurso Internacional de Besançon en 1999 desarrolla una intensa actividad con invitaciones de las grandes orquestas europeas, y latinoamericanas. Entre 2012 y 2021 ha sido director titular y artístico de la Orquesta de Extremadura. Con ella ha desarrollado una intensa actividad concertística de la que cabe destacar las representaciones de ópera en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. Entre 2022 y 2024 ha sido principal director invitado de la Orquestra de Valencia. Compagina el concierto con una importante presencia en el mundo de la ópera, trabajado en teatros como el Real de Madrid, el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, el Teatro Comunale de Bolonia, el Comunale de Treviso, el Teatro di Reggio-Emilia, el Teatro Campoamor de Oviedo, el Teatro Villamarta, el Teatro Calderón de Valladolid, el Baluarte de Pamplona, o los festivales como Schleswig- Holstein, Rossini de Pésaro, Internacional de Música y Danza de Granada o Peralada, entre otros. En el Teatro de la Zarzuela ha dirigido “La calesera” de Alonso y el concierto “Festejando el Porvenir” con Ángeles Blancas y Alejandro Roy.
OLGA PERICET, bailarina y coreógrafa.
Olga Pericet, bailaora y coreógrafa cordobesa, es una artista internacional, reconocida como una de las figuras más renovadoras de la escena flamenca actual. Su obra, destaca por una destreza técnica absoluta y un estilo armonioso y exquisito y ha conquistado los escenarios más prestigiosos del mundo. En 2018 obtiene con el Premio Nacional de Danza en la modalidad de Interpretación, por su “aunar las distintas disciplinas de la danza española, actualizándolas en un lenguaje interpretativo con sello propio” y su “versatilidad escénica”. Este prestigioso premio se suma a otros muchos reconocimientos. Como coreógrafa, ha colaborado con compañías destacadas. Además, ha compartido escenario con grandes artistas como Belén Maya, Blanca del Rey, Miguel Poveda, Rocío Molina, Manuel Linán y Enrique Morente.
La dramaturgia integra dos obras maestras “Goyescas” de Enrique Granados (única ópera española estrenada en el Metropolitan de Nueva York) y “El retablo de Maese Pedro” de Manuel de Falla, cuyos protagonistas son:
“Goyescas” son Raquel Lojendio, Mónica Conesa, Alejandro Roy, Enrique Ferrer, César San Martín y Mónica Redondo.
“El retablo de Maese Pedro” cuenta con Gerardo Bullón, Pablo García-López y Lidia Vinyes-Curtis
FUNCIÓN
24, 28, 29, 30, 3 1 de enero Y 1 de febrero de 2026: 19:30h
Domingo 25 de enero y 1 de febrero de 2026: 18:00h
PRECIO
Título: La edad de plata, díptico español
Producción: Ópera de Oviedo y del Teatro Cervantes de Málaga (2023)
Duración: Parte primera – 70 minutos / Pausa – 20 minutos / Parte segunda – 40 minutos
Título: Goyescas (Ópera en un acto y tres cuadros)
Música: Enrique Granados
Libreto: Fernando Periquet
Estrenada en el Metropolitan Opera House de Nueva York, el 28 de enero de 1916
Enrique Granados Marcha de los vencidos. Obras orquestales
Edición de Douglas Riva (Madrid, Instituto Complutense de Ciencias Musicales, 2023)
Enrique Granados Danza de los ojos verdes
Arreglo para piano de Borja Mariño (Madrid, Sociedad General de Autores, 2025)
Enrique Granados Goyescas. Libreto de Fernando Periquet
Revisión de Albert Guinovart (Barcelona, Tritó Edicions, 1997)
Título: “El retablo de maese Pedro” (Ópera en un acto y seis cuadros)
Música y libreto: Manuel de Falla, inspirado en un episodio de Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes
Estrenada en el Palacio de la princesa de Polignac en París, el 25 de junio de 1923
Manuel de Falla “Psyché”. Texto de Georges Jean-Aubrey
Edición de Joseph y William Chester (Londres, Chester Music Limited, 1924)
Manuel de Falla “El retablo de Maese Pedro”. Libreto de Manuel de Falla
Edición de Yvan Nommick (Londres, Chester Music Limited, 2004)
Dirección musical: Álvaro Albiach
Dirección de escena, dramaturgia, escenografía, iluminación: Paco López
Vestuario: Jesús Ruiz
Coreografía: Olga Pericet
Realización de audiovisuales: José Carlos Nievas
Ayudante de dirección de escena: Raúl Vázquez
Ayudante de escenografía, iluminación, vídeo: Marcos Serna
Ayudante de vestuario: Erregiñe Arrotza
Ayudante y asistente de coreografía: Iván Amaya
Maestra de luces: Raquel Merino
Maestros repetidores: Carlos Calvo, Ramón Grau
Sobretitulado: Noni Gilbert (traducciones), Antonio León (edición y sincronización), Víctor Pagán (coordinación)
Orquesta de la Comunidad de Madrid (Titular del Teatro de la Zarzuela)
Coro Titular del Teatro de la Zarzuela
Director: Antonio Fauró
Realización de escenografía: Readest Montajes, SL (Madrid)
Realización de vestuario: Vestir L’epoca, SL (Barcelona)
Créditos de la película
Guion y dirección: Paco López
Vestuario: Jesús Ruiz
Ayudante de vestuario: Erregiñe Arrotza
Posproducción: Marcos Serna
Realización y montaje: Instituto Universitario para el Desarrollo Social Sostenible de la Universidad de Cádiz
Colaboraciones:
Instituto del Teatro de Almagro, Instituto de Investigación para el Desarrollo Social Sostenible de la Universidad de Cádiz, Teatro Villamarta de Jerez
Intérpretes
Don Gayferos: Javier Hernández
Don Roldán: Nicolás Montoya
Carlo Magno: Óscar Alfredo González
Melisendra: Olga Aguilar
Rey Marsilio: Bernardo Ríos
Moro enamorado: Eduardo Aguirre de Cárcer
Moros, Verdugos: Antonio Jesús León, Aurelio Madroñal
La Edad de Plata (Orden de aparición)
Intérpretes:
Ignacio Zuloaga (1939), Pintor: Ángel Burgos
La Argentina, Bailarina: Marina Walpercin
Enrique Granados, Compositor: Ramón Grau
Ignacio Zuloaga (1920), Pintor: Pablo Fortes
El Director, Encargado de la soirée: Chete Guzmán
El Pintor, Encargado de la soirée: Tony Iniesta
Manuel de Falla, Compositor: Gerardo Bullón
Princesa de Polignac, Mecenas: Lidia Vinyes-Curtis
Maria Kuznetsova, Bailarina: Mar Roldán
Ígor Stravinski, Compositor: Julen Alba
Paul Valéry, Poeta: Antonio Escribano
Henry de Régnier, Poeta: Andrés Bernal
Wanda Landowska, Clavecinista: Ruth Núñez
Príncipe de Polignac, Mecenas: Adrián Quiñones
Público en la soirée: Esther Ruiz, Lucrecia Sánchez
Invitados: Ana Belén Serrano, Ileana Wilson
Psyché, Alegoría: Raquel Lojendio, Mónica Conesa
Ideal, Alegoría: Marina Walpercin
Espectros, Alegorías: Joan Fenollar, Cristina González
Título: Goyescas
Intérpretes:
Rosario Aristócrata idealizada: Raquel Lojendio (24, 28, 30 de enero y 1 de febrero) / Mónica Conesa (25, 29 y 31 de enero)
Fernando, Capitán enamorado: Alejandro Roy (24, 29, 31 de enero y 1 de febrero) / Enrique Ferrer (25, 28 y 30 de enero)
Paquiro, Torero impetuoso: César San Martín
Pepa, Maja temperamental: Mónica Redondo
Título: El retablo de Maese Pedro
Don Quijote, Caballero idealista: Gerardo Bullón
Maese Pedro Pablo, Titiritero ambulante: Pablo García-López
Trujamán, Narrador joven: Lidia Vinyes-Curtis
Figurantes: Esther Ruiz, Lucrecia Sánchez, Ana Belén Serrano, Ileana Wilson
Bailarines: Susana Algora, Roberta Beltrán, Cristina Cazorla, Joan Fenollar (solista), Cristina González (solista), Jesús Hinojosa, David Palacios, Marina Walpercin (solista)
Estreno en Madrid : Teatro de la Zarzuela (Sala Principal), 24 – I – 2026

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Teatro de la Zarzuela
Directora: Isamay Benavente
C/ Jovellanos, 4 – Centro
28014 – Madrid, España
Tf. 915 24 54 00
Metro: L. 2 (Estaciones Banco de España o Sevilla),
Bus: L. 5, 9, 10, 14, 15, 20, 27, 34, 37, 45, 51, 52, 53, 74, 146 y 150.
Parking: Las Cortes, Sevilla y Plaza del Rey.
