
Texto: PAUL VERREPT
Traducción: RONALD BROUWER
Dirección: JOSE MARÍA ESBEC
Intérpretes: REBECA HERNANDO (La mujer) y FERNANDO GUALLAR (El hombre)
en el
TEATRO DE LA ABADÍA
(SALA JOSÉ LUIS ALONSO)
de
MADRID
Del 5 al 22 de marzo de 2026
– José María Esbec, director escénico, estrena en La Abadía un díptico escénico “Rompientes”, sobre dos de las obras más recientes del autor flamenco Paul Verrept, “Pleamar” y “La huida”.
– “Rompientes” aúna estos dos títulos, para hablarnos de la empatía, de cómo nos comportamos ante la amenaza de que algo va a perturbar nuestra felicidad, del impacto que puede tener el mundo sobre nuestra vida privada.
– Rebeca Hernando y Fernando Guallar son los dos intérpretes que se encaran con estos dos monólogos, un tanto peculiares, que nos proporcionan un comportamiento distinto ante unos hechos impactantes.
– “Rompientes” es una producción del Teatro de La Abadía cuya traducción del texto la firma Ronald Brouwer, coordinador artístico de esta casa desde hace veinte años.
– El texto de la obra está publicado por Ediciones Antígona.

FOTO: JAVIER NAVAL
En una casa junto a la playa viven un hombre y una mujer, enamorados, acomodados, en un entorno bonito y agradable. Cuando el mar arroja a la orilla los cuerpos sin vida de unos refugiados, adultos y también una criatura, cada uno reacciona de una manera distinta y la relación de pareja se desmorona. El silencio del que antes disfrutaban se convierte en un abismo de incomprensión. La primera parte, Pleamar, refleja el relato por boca de la mujer. La segunda, La huida, es testimonio del hombre. El título conjunto de este díptico es “Rompientes”.
PAUL VERREPT, dramaturgo
ES UNA HISTORIA MUY MORALISTA
QUE APELA A NUESTRA ÉTICA
Paul Verrept, escribió “Pleamar” en el año 2017, un monólogo para la mujer que encontró esos cuerpos en la playa. Se estrenó en Amberes (Bélgica), y tuvo su exitosa vida propia y su gira. En palabras del propio Paul Verrept
“Pleamar” habla de una crisis ética que me tocó profundamente en lo personal. El tema se me hizo ineludible. Es un asunto muy delicado para reflejar en el teatro o en la escritura. Trata del dolor ajeno y cualquier intento de empatía es un poco vergonzoso. No pretendo comprenderlo. No quiero aprovechar una historia de esta naturaleza para mí mismo, para hacer un relato bonito. No fue elección propia el escribir «Pleamar», tenía que hacerlo. La crisis es esta: nuestra sociedad no puede cumplir con lo que pretendía ser.
Al cabo de un tiempo, Verrept notó que faltaba la perspectiva del hombre. En el año 2021 escribió el monólogo del hombre, “La huida”.
Tenía la sensación de que la historia no estaba contada entera. También me parecía que había un “malo” y un “bueno”; quería corregir eso, pero creo que no lo he conseguido. En las dos historias, el hombre me provoca todavía más rechazo que la mujer. Quería matizarle a él; y lo he hecho, creo que sí, pero por alguna razón no ha quedado más simpático. He ampliado la extensión de la historia y he dado un contrapunto a la música que tenía. La he complementado y también he dado un color más positivo al papel del refugiado, que en la segunda parte es alguien que aporta un impulso nuevo e incluso salvación.

FOTO: JEYDA NAGIZ
Paul Verrept precisa que la mujer y el hombre no son personajes “woke” (ser consciente de las injusticias sociales, raciales, de género) no entienden lo que está pasando, ni a ellos mismos, ni entre ellos mismos, ni en el mundo. Están atrapados en un patrón que les impide incluso verse el uno al otro.
Lo que dicen o piensan dice algo sobre quiénes son. El uso de esas metáforas es algo que me parece muy patético. Es decir: cuando me pierdo y no encuentro el camino a casa, me comparo con un refugiado que tampoco encuentra el camino a casa. Eso es algo patético y narcisista. Es lo que hacen este hombre y esta mujer: relacionar todo a sí mismos, sin salirse de ese estrecho marco en el que todo ocurre.
De toda esta historia doble, Paul Verrept concluye que
En el fondo somos así y seguiremos siendo así mañana. Después del espectáculo, nos vamos a casa, donde tenemos una habitación de sobra, pero no vamos a invitar a un sintecho. Somos así y es lo que hay. En ese sentido, es una historia muy moralista que apela a nuestra ética, aunque sin demasiadas ilusiones de que algo cambie, puesto que somos adictos a nuestra comodidad y a un modo de vida que puede estar en las últimas.
El texto son dos versiones de la misma historia, concebidas como dos monólogos, que tras su estreno en Bélgica por la compañía SKaGeN, fueron representados en el Festival de Aviñón y que nos plantean el drama íntimo de una crisis ética. ¿Qué es la empatía y qué se hace con ella?

FOTOS: JAVIER NAVAL
“PLEAMAR” Y “LA HUÍDA”, EN ESPAÑA
Lo que se presenta en el Teatro de la Abadía es un solo espectáculo con los dos intérpretes en escena, bajo el título de “Rompientes”. Es la primera vez que se concibe este formato. En Bélgica, sede del estreno absoluto de estos textos, una vez escritas ambas obras, “Pleamar” y “La huída”, las han interpretado una mujer y un hombre. Pasado un tiempo, la actriz belga Clara Van Den Broek interpretó ambos textos en una sola función, aunque separados por una pausa para el cambio de escenografía. La versión española aúna los dos textos con dos intérpretes, Rebeca Hernando y Fernando Guallar, que están todo el tiempo en escena. En opinión de Clara Van Den Broek esta nueva concepción de la Abadía le “pareció desconcertante y hermosa, la forma de tratar el texto completamente distinta”.
JOSÉ MARÍA ESBEC, director
ME PREGUNTÉ, POR QUÉ ESTE TEXTO
ME INTERPELABA Y ME EMOCIONABA
La llegada de estos textos a La Abadía nace cuando se propone crear una nueva coproducción con la productora Lazona. Quien iba a dirigirla era José María Esbec (Chema Esbec). En las primeras conversaciones se barajaron diferentes textos, entre los cuales había uno que eligió Chema, pero ya se había representado en la Abadía y no tenía lugar.
Aquel texto era muy diferente al que estamos haciendo. Me cautivó muchísimo, pues era un texto dialógico que, para mí, tenía mucho interés. Después empecé a leer estos monólogos de Verrept. Empecé por el de la mujer, y me sorprendo emocionado. Hay una parte que no está racionalizada, de tu recepción en la lectura, merece la atención de uno. Me pregunté de por qué me interpelaba de esta manera y me emocionaba. Yo me fío bastante del criterio de la emoción y tuve ese pálpito. Este es un ejercicio complejo, porque no sé si hay algo que subyazca, que no esté dicho, sino que esté todo palmario en el texto y esté todo planeado desde unas evocaciones, desde unas metáforas, unas metonimias muy interesantes, pero, en el fondo, el texto lo cuenta todo.

FOTOS: JAVIER NAVAL
La incógnita que se le planteó a Chema es
¿Qué hacer con un texto que ya lo está contando todo? Y con unas imágenes tan poderosas. Entonces hablando con mi escenógrafo de siempre, Petros, se nos ocurrió una escenografía diáfana abierta a las convenciones, al juego, y que no redundase en lo que ya se estaba diciendo, y, sin embargo, que la narrativa visual que podría generarse, fuese complementaria al texto que se dice.
Otra premisa a la que Chema acude de continuo hasta el punto de ser su “leiv motiv” teatral es
Trabajar con la idea de “performativizar” la presencia del actor. Hay momentos en que los actores corren, saltan, porque mi tentativa es intentarles colocar en un estadio psicofísico, álgido, para conducirles hacia la emocionalidad que va a venir. Estos son los principales puntos de partida que han regido la simiente del espectáculo.
DOS MANERAS DE HUIR DEL COMPROMISO
Previamente se ha hecho un trabajo de campo, y se han tenido en cuenta las vivencias personales, con lo cual hay mucho de personal, tanto de Chema como de los intérpretes, que les ha llevado a lo que Chema define como “vamos a tope”,
Es entonces cuando hemos conectado, y nos ha llevado al mismo punto, navegar en el mismo barco.

FOTOS: JAVIER NAVAL
Al unir los dos monólogos, se da pie a la vida de una pareja que se ve invadida por algo que ocurre delante de su casa.
Escénicamente, hemos ido cotejando las dos historias y nos hemos ido dando cuenta del prisma personal de cada psique. Hemos intentado ver de converger en algunos puntos para saber las diferencias o similitudes que tienen. Al final es una historia donde hay unos puntos en común, pero hay que tener en cuenta que, si ahora hubiera un accidente aquí, habría tantas opiniones o relatos como personas estamos aquí. Eso es lo que sucede en esta historia. Cada uno tiene un prisma. Cada uno pone de manifiesto una manera de huir. La mujer lo hace arraigando, pero también ésta es una huida, y el hombre lo hace físicamente.
Chema destaca un elemento, tras el encuentro de esos 5 náufragos.
Es un bebé. Pensamos que pudiera tener relación con la maternidad o paternidad, o no, de ambos, que es lo que les ha inoculado esa culpa, y ha comenzado el relato.

FOTOS: JAVIER NAVAL
LA ESCENOGRAFÍA
HEMOS TIRADO HACIA UN LUGAR Y NO
HACIA LA CONFIGURACIÓN DE UN ESPACIO
Petros Lappas, el escenógrafo, tras una primera lectura, en comandita con Chema, decidieron
No ilustrar la historia escenográficamente. No presentar una casa, las dunas, la carretera. Nos proponemos una escenografía en diálogo con el texto. Ahora que lo veo ya sobre el escenario, constato que funciona.
Chema precisa
Hemos pretendido llevar a la práctica la idea de que un espacio no es lugar. Un lugar es una evocación. La infancia puede ser un lugar. Las afueras son un lugar. Un lugar no tiene lindes geográficas, ni geométricas. Hemos tirado hacia un lugar y no hacia la configuración de un espacio. Eso es interesante para un diálogo con un texto que ya lo está contando todo.
LOS INTÉRPRETES
Rebeca Hernando y Fernando Guallar son los dos intérpretes que encaran estos monólogos, un tanto peculiares y acogidos bajo el título general de “Rompientes”.
REBECA HERNADO, la mujer
UN TEXTO MUY EMOCIONANTE DE ENCARNAR
Rebeca Hernando interpreta a la mujer en “Pleamar” y nos proporciona la visión de la mujer sobre esta historia de refugiados ahogados que la playa arroja sobre la arena de la playa. Confiesa que al tener la primera lectura del texto
Sentí tal emoción que no podía seguir hablando. Es un texto muy bello y muy emocionante, leyéndolo. El problema era ver cómo se pone en pie. Al principio hablamos mucho, compartimos muchas cosas, cómo nos sentíamos, con el tema en sí, la situación de la pareja y, por fin, nos lanzamos la tarea de construirlo todo. Sorprendentemente, luego, resultó que no era tan difícil llegar al texto en su profundidad, sino que era un texto muy emocionante de encarnar.

FOTOS: JAVIER NAVAL
FERNANDO GUALLAR, el hombre
Fernando Guallar interpreta al Hombre. Su monólogo es “La huida”. Abunda en lo expuesto por Rebeca con respecto a la parte emotiva y a la incógnita de cómo interpretarlo, no obstante, aclara que
Cada lectura te acerca un poco más a los personajes. Emocionalmente ha sido un proceso muy bello, y acabamos arrollados, en muchos momentos, porque para llegar a esto teníamos que conectar con el problema que tratamos aquí. Ha habido algo muy bonito, que nos hemos ido dando cuenta, y es la importancia de enviar al público este mensaje, como es el compartir que ante un acontecimiento tan bestial como el que viven estas dos personas, que es lo que vivimos día a día, quizás con una pantalla de por medio, ante esos momentos ver dos maneras de reaccionar, y dos maneras de gestionar. Quizás, respecto a mi personaje, no caer en la criminalización fácil de cuando alguien no tiene los recursos, y sólo sabe huir.
La tensión de la obra es tal para los actores, que, en palabras de Fernando, además de ser una “paliza”
Acabamos derrotados y nos vamos a casa hechos polvo, pues hay un sistema en el que vivimos y en el que vejamos a todas esas sombras de las que hablamos, y cómo es de fácil, a veces, simplemente en el espejo, ver que están ahí y decidir, un poco, cómo queremos relacionarlos con eso desde nuestro privilegio. También ese agotamiento, proviene de que esos personajes están en una constante búsqueda. En el caso de mi personaje, parece tenerlo todo muy claro y encontrar una vía de salida, dejándose llevar por lo que está pasando e ignorar sus voces interiores que te dicen “esto no va por aquí”, rendirse a la evasión, al sexo, al alcohol. A cualquier estímulo que le aleje de lo que, en el fondo, está evitando. Esa paliza, además de lo físico de la puesta en escena, también proviene de lo que nos están pasando, que son muchas cosas.
BIOGRAFÍAS
PAUL VERREPT, dramaturgo, ilustrador y dibujante flamenco
Paul Verrept (Bélgica, 1963)
Escribe narrativa y teatro, para público adulto y para jóvenes. Sus libros han sido traducidos al alemán, chino, coreano, danés, francés, griego y japonés. En castellano se han publicado “El pequeño soldado” y “Te echo de menos”, ambos dirigidos a la infancia; este último también ha sido editado en catalán (“Et trobo a faltar”). Sus historias aparentemente sencillas tienen tintes filosóficos y con sensibilidad por los detalles. Sus personajes, a menudo, ingenuos, miran al mundo con los ojos abiertos de par en par. Son vulnerables, y resilientes.
Muchos de sus textos tienen una doble vida: como materia prima de un espectáculo teatral y como novelas cortas para ser leídas. Acaba de publicar su novela corta, no pensada para la escena, “Het jaagpad” (Camino de sirga / de caza), que ha obtenido unas críticas muy elogiosas.
Sus obras han pasado por teatros en Bélgica y Holanda, Austria, Francia, Irán, Marruecos, Suecia y Suiza. Además, con diferentes editoriales belgas y compañías de teatro y de danza colabora en el diseño gráfico, la imagen de portada o la ilustración de libros, y durante cinco años fue docente en el Instituto para la Tipografía Plantin, en Amberes.

FOTOS: LUCÍA ROMERO
JOSÉ MARÍA ESBEC, director de escena.
José María Esbec,director de escena, actor, escritor, gestor cultural y docente. Sus últimos estrenos han sido “Viento fuerte” (click), del Premio Nobel Jon Fosse, en el Teatro Español; “Pulmones”, del autor británico Duncan Macmillan, en el Centro Dramático Nacional y otros. En la actualidad dirige el Teatro Calderón de Valladolid.
Con su propia compañía, ThreeR Teatro, dirige espectáculos contemporáneos, tanto de escritura propia como ajena. Compagina su actividad artística con la docente e imparte clases y conferencias en los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Asimismo, ha sido jurado del 10º certamen Almagro Off y publica habitualmente en la revista de teatro Pygmalion, además de colaborar en prensa y espacios de cultura con artículos de opinión.
REBECA HERNANDO, actriz.
Rebeca Hernando, licenciada en Interpretación Gestual (RESAD), ha completado su formación con talleres impartidos por profesionales como Will Keen y Declan Donnellan. Ha profundizado en distintas disciplinas vinculadas al trabajo físico y vocal del actor, como el mimo corporal, la acrobacia o la danza oriental, que han marcado de forma decisiva su manera de abordar la interpretación. En la actualidad, compagina su carrera artística con sus estudios académicos en Antropología.
En teatro ha desarrollado una amplia trayectoria, colaborando de manera continuada con el director Pablo Messiez, (“La voluntad de creer”, (click) “Las canciones”, (click) “Todo el tiempo del mundo” (click) y “Los brillantes empeños”), y con otras directoras (“Bernice”, (click) dirigida por Paula Paz; “Todas las casas”, dirigida por Aldara Molero; “Un animal en mi almohada”, (click) bajo la dirección de Vanesa Espín; “Ellas hablan solas”, dirigida por Yolanda Porras; y “Momo”, dirigida por Juan Ayala). Ha trabajado también en producciones vinculadas a teatros nacionales y centros de creación contemporánea, así como también en el ámbito del audiolibro.

FOTOS: LUCÍA ROMERO
FERNANDO GUALLAR, actor
Fernando Guallar se ha formado entre Madrid y Nueva York en interpretación, canto y voz. Ha protagonizado un número considerable de películas como (“9 Lunas de Patricia Ortega”, “Sigue mi voz”, “Desperate Journey”, “La ternura”). Por la película “Explota, explota” fue nominado a Mejor Interpretación Masculina en los Premios del Cine Andaluz ASECAN–, de Nacho Álvarez.
También ha trabajado en cortometrajes como “Postales” que le valió el galardón al mejor actor internacional en el Flagler Film Festival de Florida y la nominación al mejor actor en el Festival de Piélagos, de Inés Pintor y Pablo Santidrián.
En televisión ha participado en numerosas ficciones. En teatro, ha sido dirigido por Fernando Soto en la obra “Dining Room”.
FUNCIÓN
De martes a sábado: 20:00 h
Domingos: 19:30 h
Encuentro con el público: miércoles 11
PRECIO
19 €
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Menores de 26 años, menores de 30 años con Carnet Joven, Grupos de centros educativos con menores de 26 años y CEPAS
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Mayores de 65 años, familias numerosas y monoparentales, diversidad funcional, Profesionales de Artes Escénicas, Convenios
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Menores de 30 años
Entradas 6 €
Solo durante el primer fin de semana (viernes, sábado y domingo)
Adquisición 3 horas antes de la función
Venta online y en taquilla
Título: Rompientes
Texto: Paul Verrept
Traducción: Ronald Brouwer
Vestuario: Fernando Mercé
Diseño de iluminación: Viviana Cabrales
Espacio sonoro: Alberto Granados
Diseño de escenografía: Petros Lappas
Producción ejecutiva: Elisa Fernández
Diseño gráfico: Javier Naval
Distribución: Julio Municio
Dirección de producción: Miguel Cuerdo
Producción: Teatro de La Abadía y Lazona
Intérpretes: Rebeca Hernando (La mujer) y Fernando Guallar (El hombre)
Dirección: José María Esbec
Duración: 1 h 30 min
Estreno en Madrid: Teatro de la Abadía (Sala José Luis Alonso), 5 – III – 2026

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TEATRO DE LA ABADÍA
C/ Fernández de los Ríos, 42 – Chamberí
28015 – Madrid
Tf. 91 448 16 27
Director: Juan Mayorga
Metro: Quevedo, San Bernardo, Argüelles, Moncloa, Canal, Islas Filipinas.
Bus: 2, 6, 37, 61 y 202
Parking: Galileo, 26
