Llega el verano y, como otros años, el escenario del Teatro Galileo, pasa a la Terraza Galileo, teatro al aire libre, al que se puede asistir disfrutando de una cena, para lo cual el recinto se abre una hora antes. El título que se ofrece es la comedia de Enrique Jardiel Poncela Cuatro corazones con freno y marcha atrás. Ya en el 2006 Cuatro Corazones con freno y marcha atrás se presentaba en este mismo lugar conocido como Jardines Galileo (CLIKEAR), hoy Terraza Galileo, bajo la dirección de Manuel Canseco. Ahora vuelve en una nueva versión dirigida por el prolífico y exitoso director Gabriel Olivares, del cual se ha recuperado en el Teatro Marquina Pareja abierta de Darío Fo, en clave musical. Títulos últimos son: La velocidad del otoño de Eric Coble (abril 2015) en el Teatro Lara. En 2017 escribe la obra Joe Orton, desde el agujero, basada en la vida del célebre autor inglés. JARDIEL ENTRE BASTIDORES
En general, la creación de las obras de Jardiel tienen todo una historia detrás. En este título no podía faltar, y refleja un poco el título, pues es un ir y volver en el proceso creativo. Hay que irse al Nueva York de 1934. Chappell, un empresario teatral, pide al autor Gregorio Martínez Sierra una obra dramática y otra cómica. Martínez Sierra se agota con la dramática, y pide a Jardiel que escriba la cómica. Jardiel, persona que, para él, el dinero era un fluido más que un sólido, ve la solución a sus problemas económicos. Busca entre sus papeles y encuentra un Acto de una comedia escrito en 1926. A partir de él escribe una sinopsis que entrega a Chappell, quien da su parabién y le promete un anticipo económico. Tal anticipo no llegó y Jardiel se tiene que tragar dos actos escritos, los cuales abandona en un cajón. La ruleta y el bacará de la Costa Azul deja sin un duro a Jardiel. La Providencia no le abandona y viene en figura del empresario del Infanta Isabel, Arturo Serrano. Le pide una comedia. Recupera aquellos dos actos y la emprende con el tercero. Se fija la fecha del estreno: 2 de mayo de 1936, pero el desenlace de la comedia está sin resolver. En palabras del propio Jardiel, al visitar la tumba de su madre en Quinto del Ebro ve «claro y patente mi tercer acto«. Cinco días después se ensayaba el tercer acto. MORIRSE ES UN ERROR
El estreno, en el Teatro Infanta Isabel, supone un gran éxito, pero el título es otro: Morirse es un error. El de Cuatro corazones con freno y marcha atrás le había parecido demasiado largo al empresario Arturo Serrano. El nutrido reparto de aquel estreno vino encabezado por: Isabel Garcés (Valentina), Mercedes M. Sampedro (Hortensia), Juan Bonafé (Emiliano), Alfonso Tudela (El doctor Bremón), Enrique Guitart (Ricardo), José Orjas (Fernando y Oliver Meigham) y un largo etc… Después de la guerra volvió a reponerse con el título de Cuatro Corazones con freno y marcha atrás. La razón fue no sólo porque era el original, sino porque Morirse es un error, podría ofender la sensibilidad tras las masacres de la guerra civil española. Posteriormente se ha ido representando sucesivamente, y ha sido texto solicitado por colegios, ya que ofrecía, además de su interés y comicidad, un amplio reparto. EL HASTÍO DE LA INMORTALIDAD Emiliano es cartero y lleva todo el día esperando a que le firmen una carta certificada enviada al joven Ricardo. Misión imposible: la casa se encuentra inmersa en un lío descomunal, y todo por culpa de la herencia de un extravagante tío; el arruinado Ricardo solo podrá cobrarla al cabo de 60 años. El doctor Bremón, científico revolucionario, tiene la solución: acaba de descubrir la fórmula de la eterna juventud. Él mismo, su prometida Hortensia y la pareja formada por Ricardo y Valentina, van a disfrutar, eternamente, de la fortuna del tío. Y no solo ellos, también el cartero Emiliano, quien ha descubierto el secreto y está dispuesto a participar en él. Beben. Si se quisiera encontrar una tesis de toda esta peripecia se podría concretar en la frase de uno de los protagonistas: “Se ama la vida porque se sabe que va a concluir”. La obra se ha interpretado como una ataque al elixir de la juventud y la inmortalidad como una quimera. El segundo elixir vuelve a otro mito: el rejuvenecimiento. Todo viene a ser una ironía y crítica hacia el mundo feliz de los americanos, al fin y al cabo en EEUU se reestructuró el primero acto de 1926 y nació el segundo acto. GABRIEL OLIVARES,
De la dirección y versión se ha encargado Gabriel Olivares quien recuerda las palabras de Jardiel Poncela acerca del teatro:
A Jardiel se le ha descrito como burbujeante y gozoso, fiel a lo mejor de su tiempo, amante de lo inverosímil, arriesgado elitista, comediante popular, vanguardista precursor y epígono de todas las vanguardias, contradictorio libertario de derechas, el del ingenio brillante y la poesía fugaz, Jardiel es nuestro Oscar Wilde emparentado con Ionesco, con los hermanos Marx, con la comedia de los años 30 de ese Hollywood glorioso que el dramaturgo tanto disfrutó. Cuatro corazones con freno y marcha atrás es un texto teatral que Gabriel califica de
PUESTA EN ESCENA: TEATRO INVEROSÍMIL
Referente a la puesta en escena, los creadores de esta versión, el teatroLAB, la orientan por lo que llaman: Teatro inverosímil. Desde sus inicios, el teatroLAB está empeñado en buscar – como el doctor Bremón en Cuatro corazones con freno y marcha atrás – una fórmula para rejuvenecer la experiencia teatral. El rigor y la disciplina, el trabajo en equipo y de investigación, se vuelca en la comedia con mayor motivo: la máquina cómica es la más exigente de todas.
El reparto lo integran: César Camino / Álex Cueva, Patrick Martino, Silvia Acosta, David García Palencia, Chusa Barbero, Eduard Alejandre, Esperanza de la Vega, Pedro Forero, Asier Iturriaga, Guillermo Sanjuán, Mateo Rubistein. JARDIEL COPIADO EN HOLLYWOOD
Con motivo de Un marido de ida y vuelta, Jardiel (CLIKEAR) pensó que Un espíritu burlón de Noel Coward (CLIKEAR), escrita después, era una copia de su comedia. Cuatro corazones con freno y marcha atrás, también tiene su réplica en Hollywood. Se trata de Monkey Business (1952), traducida como Me siento rejuvenecer. Es una divertida película (20tf Century Fox, para la que trabajó Jardiel) – estrenada en España en 1953 – dirigida por Howard Hawks, con guión de Ben Hecht, Charles Lederer, I.A.L. Diamond. Cary Grant, Ginger Rogers, Charles Coburn y una ingenua e insinuante Marilyn Monroe son sus principales intérpretes. Un reconocido químico (Cary Grant) descubre una bebida que impide envejecer. Lo que esperaba es que un chimpancé lo vertiese en el depósito de agua potable. El químico, que se convierte en un adolescente y también su mujer (Ginger Rogers), que se comporta de un modo infantil. Su «sexy» y joven secretaria (Marilyn Monroe) no lo bebe pero es asediada por todos los hombres que han bebido el elixir y se han convertido en adolescentes. En la obra de Jardiel el adulto se retrotae hasta llegar a ser bebé. En Me siento rejuvenecer, se va más atrás en el transcurrir de la evolución. Se llega hasta el mono. De ahí su título original: Monkey Business. Claro que todo se debe a una pequeña confusión. La vida, a veces, concatena ciertos acontecimientos. En 1952 se estrenaba en EEUU, Me siento rejuvenecer. En febrero de 1952 moría Jardiel Poncela. La película obtuvo un gran éxito. Los últimos años de Jardiel se llenaron de olvido por parte del público y la crítica le dio la espalda. LA COMPAÑÍA TeatroLab MADRID
Gabriel Olivares es el fundador de TeatroLab en 2013, cuyo objetivo consiste en ser un espacio de investigación abierto a artistas de procedencias diversas. Pone el centro de atención en el actor. Nace de una idea: el teatro como lenguaje colectivo, sin fronteras. Y de una necesidad: la búsqueda de nuevas perspectivas, nuevas expresiones y significaciones del espacio escénico. Este es el origen de un laboratorio de investigación teatral que usa diversas herramientas con las que llegar a un nuevo diálogo entre cuerpo y espacio, palabra e imagen, compromiso y presencia escénica. Su entrenamiento actoral se basa en las técnicas de Tadashi Suzuki y su visión integral de la expresión en la relación de cuerpo y mente: el rigor de la disciplina Suzuki con sus influencias del ballet, el teatro tradicional japonés y griego, las artes marciales y el flamenco, es el catalizador. Fruto de su visión del proceso creativo en equipo, de la formación y la investigación llevadas a cabo durante estos cuatro años de vida, el TeatroLab-Madrid propone espectáculos -teatrales y audiovisuales-, entrenamientos de profesionales y talleres para el desarrollo de audiencias y participación comunitaria. En esta misma temporada hemos podido ver, en el Teatro Fernán Gómez, Our Town (2015) de Thorton Wilder (CLIKEAR), que fue candidato a mejor espectáculo revelación en los MAX 2016. Otros títulos son: Edipo torero (2015), que se convierte en dos proyectos diferentes: la adaptación y puesta en escena del Edipo rey (2016) de Sófocles y 2030 (2015), una distopía futurista contra la intolerancia y la represión. Textos del 2017 son este Cuatro corazones con freno y marcha atrás de Enrique Jardiel Poncela y Gross Indecency de Moisés Kauffman. En preparación: Tierra, Trágame: nueva pieza de creación colaborativa del propio TeatroLab en la que participan actores, director, dramaturga y escenógrafo. Otra dimensión del TeatroLab es la incursión el lenguaje audiovisual como ha sido el largometraje El Debut, estrenado en la Filmoteca del Matadero. Primer Premio Festival Riofgc de Río de Janeiro, selección oficial en Vault Film Festival de Londres, selección oficial Festival de documentales de Buenos Aires. El Debut es, sobre todo, una reflexión sobre la esencia misma del espacio teatral a través del cinematográfico. CENA Y TEATRO
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Título: Cuatro Corazones con freno y marcha atrás
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