Nos encontramos ante un infierno de diseño. Luces asépticas y frías, y espacios diáfanos e impolutos, dominados por la verticalidad y separados por paneles o mamparas sutiles que los velan parcialmente, como si de un local de moda se tratara.
En Hamelin asistimos al proceso a la sociedad. Abundan los motivos para llevarlo a cabo, pero Juan Mayorga se ha centrado en uno de los más miserables: el que convierte a los niños en víctimas del abandono de los adultos y de sus abusos…
En esta ocasión el crítico arremete con el deficiente modo de decir el verso. Eran años en que volvíamos a potenciar los clásicos, después de un olvido generacional. Comenzaba también el Centro Nacional de Teatro Clásico y con él nacía una esperanza de un buen decir.
El crítico muestra preocupación por el endeble panorama teatral español, que, a pesar de la democracia, parece no haber dado los frutos que se esperaba con la apertura ideológica.
Gran Vía 66 abre un nuevo espacio en los bajos del Teatro. Parece que la intención de sus responsables es dedicar la sala a la programación de la escritura española contemporánea.