Vinagre de Jerez, producido por Teatro la Zaranda, y Z, presentado por Zotal Teatre, han sido los dos últimos títulos que la Sala Olimpia ha presentado bajo el genérico Panorama de Grupos Españoles.
Vinagre de Jerez, del grupo La Zaranda, volvió de nuevo, esta vez al Teatro de la Abadía. Habían pasado ya tres años. Reseña volvió a revisionarla y publicar la críticai.
La Zaranda vuelve con una producción que se acerca mucho al Teatro de Kantor. Tratamiento que, desde sus comienzos, en mayor o menor grado siempre ha estado presente.
Una buena parte de la vanguardia escénica española sigue apegada al fascinante mundo beckettiano y continúa ofreciendo variantes más o menos afortunadas del universo cerrado y agónico que presenta su obra.
En el 1986, la Muestra de Teatro Andaluz, traía a Madrid a la Sala San Pol – hoy dedicado al teatro infantil – un grupo nuevo: La Zaranda. Sorprendió por el modo de hacer teatro.
Un nuevo texto de Shakespeare no es una noticia menor. Desde hacía ya algún tiempo se hablaba de Eduardo III como de una posible obra del dramaturgo inglés.
Shakespeare describe en Ricardo III hasta donde es capaz de llegar el ser humano cuando sus ansias de poder son tan infinitas como su falta de escrúpulos.
El Pequeño Teatro Gran Vía 66, que de “pequeño” tiene poco, ya que es una confortable y espaciosa salita a la italiana en los bajos del Teatro Gran Vía 66 (antes cine), alberga obras de pequeño formato.
Tambascio ha colocado esta obra clásica en la prueba de la transposición temporal, escogiendo como escenario las primeras décadas del franquismo (cosa no nueva en este director).