El crítico muestra preocupación por el endeble panorama teatral español, que, a pesar de la democracia, parece no haber dado los frutos que se esperaba con la apertura ideológica.
Gran Vía 66 abre un nuevo espacio en los bajos del Teatro. Parece que la intención de sus responsables es dedicar la sala a la programación de la escritura española contemporánea.
En estos años se comienza a intentar representar al irrepresentable Valle Inclán. En los años posteriores los directores abordarán otros textos más allá de las Comedias Bárbaras.
Roland Topor (1938 – 1997), hijo de emigrantes polacos en París, es hombre multidisciplinar en el arte plástico: dibujos, programas televisivos, ilustrador de cuentos y en menor cantidad autor teatral…
La obra se estrena antes que haya sido editada. La urgencia de la actualidad con respecto a su reciente muerte, hace de Koltés un autor interesante por su línea rupturista en el panorama teatral.
En la crítica se vuele a insistir, como en otras sobre la pesadez de elemento discursivo. No obstante las ideas de Koltés resultan interesantes y se pone en duda si no se habrá encontrado la puesta en escena adecuada. Se espera el Roberto Zucco de Pasqual – no el actual de 2005 – para comprobarlo.
Esta obra llega cuando ya han subido al escenario madrileño dos obras de Koltés. En este caso es un monólogo que Pedro Mari Sánchez aborda como actor y director.