
Texto: MARK ROSENBLATT
Traducción al castellano: JOSÉ MARIA POU
Dirección: Josep Maria Mestres
Intérpretes: JOSÉ MARIA POU, VICTÒRIA PAGÈS, PEP PLANAS, CLÀUDIA BENITO, AIDA LLOP, JEP BARCELÓ
en el
TEATRO BELLAS ARTES
de Madrid
Desde el 20 de febrero de 2026
– Llega al Teatro Bellas Artes de Madrid la versión en castellano de “Gigante” de Mark Rosenblatt,dirigida por Josep Maria Mestres e interpretada por José Maria Pou, quien encarna al excéntrico escritor británico Roald Dahl, autor de “Matilda” y “Charlie y la fábrica de chocolate”, e infinidad de cuentos para niños y para adultos.
– Se trata de una coproducción de Teatre Romea y Festival Grec 2025, que ha obtenido gran éxito en Barcelona y viene avalada por tres premios Olivier 2025, incluido Mejor Espectáculo GIGANTE
– José Maria Pou encarna al excéntrico Roald Dahl. Le acompañan Victòria Pagès, Pep Planas, Clàudia Benito, Aida Llop y Jep Barceló.

FOTO: DAVID RUANO
Verano de 1983. Estamos en Gipsy House, la residencia de Roald Dahl, famoso y excéntrico escritor inglés. La casa está en obras y él también. Se ha separado de su esposa, la oscarizada actriz Patricia Neal, y se dispone a vivir abiertamente la relación que había mantenido en secreto durante años con Liccy Crosland, su asistente y prestigiosa diseñadora de interiores. Revisa las pruebas de su último libro, “Las brujas”, a punto de salir a la venta. Además, hay cierto escándalo, porque el famoso autor acaba de publicar la reseña literaria de un libro (“Dios lloró”) sobre la invasión del Líbano por parte de Israel. Las opiniones que vierte son, como mínimo, incendiarias, y las reacciones de los medios de comunicación no se hacen esperar. La imagen, la reputación y las ventas de los libros de Roald Dahl empiezan a peligrar. A lo largo de una sola tarde en su casa, enfrentado a una interlocutora inesperadamente beligerante, Dahl se ve obligado a elegir entre disculparse públicamente o poner en riesgo la fama y la reputación.
Quien encarna a Roald Dhal es José Maria Pou, actor muy bien probado en mil batallas teatrales, en las que ha encarnado a “gigantes” hombres de la ficción o a hombres inspirados en la realidad. En este caso el personaje está inspirado en hechos reales. José Maria Pou empatizó con el título “Gigante”, porque a él en comentarios y críticas le han apodado “gigante” por su generosa naturaleza y calidad interpretativa, y “gigante” es el propio Roald Dahl, con sus 1,93 metros de estatura, y la palabra gigante es abundante en sus cuentos. Leído el texto, la urgencia por estrenarlo fue inmediata. Problema aparte fue hacerse con los derechos de autor, ya que la industria teatral inglesa y la de Nueva York luchan en el mismo sentido, y el mundo del teatro del West end de Londres, está muy unido al de Broadway. Se protegen entre sí y en las funciones de éxito no conceden los derechos de autor hasta pasados años. En el caso de «Gigante» se operó el milagro.
Tras verlo en Londres, volví a Barcelona entusiasmado y con la idea de que había que hacerla por el tema. Con la productora nos pusimos en contacto con el representante, imaginando la respuesta, “tienen que esperar a que se estrene en Broadway, un par de años”. Por el contrario, con gran sorpresa, recibimos una noticia del propio autor Mark Rosenblatt: “Si la función la hace el señor Pou, no hay ningún inconveniente, y si la hacen en el Teatro Romea de Barcelona, más placer todavía”. La única limitación que imponía Mark Rosenblatt, es que el actor mida 1,90 metros, como menos.
José María Pou mide 1,96 metros.

FOTO: DAVID RUANO
JOSÉ MARÍA POU, actor y director
EL RECLAMO DE UNA NOTICIA
OBLIGA A UN VIAJE A LONDRES
“Gigante” había llegado a manos de José Maria Pou, no por azar sino porque entraba dentro de sus atribuciones como director artístico del Teatre Romea de Barcelona, que es estar al tanto de los estrenos y publicaciones de obras teatrales. En este caso se topó con una noticia: “Dentro de seis meses se va a empezar a ensayar en Londres una función para inaugurar la prestigiosa Royal Court Theatre de Londres”. Se trataba de un autor nuevo, Mark Rosenblatt, y el título era “Gigante”, en torno a la figura del excéntrico escritor británico Roald Dahl,célebre por su literatura infantil. De Roald conocemos cuentos como “Matilda” y “Charlie y la fábrica de chocolate”, divulgados popularmente gracias al cine.
Mark Rosenblatt tenía ya una carrera teatral fructífera como director de teatro y ésta era su primera obra teatral como autor, pero esa experiencia de director teatral le permitía conocer muy bien el ritmo de la representación, la duración de las escenas, dónde situar el clímax…
Me fui a Londres a ver la función, y me quedé petrificado ante la fuerza de aquella función, con un texto que era más bien un cuaderno de dirección que un texto literario teatral. Deja muy claro todo lo que debe pasar en escena. Mark Rosenblatt escribió el texto, no para hablar del conflicto árabe-israelí, que venía ya desde los años cuarenta, sino para hablar de Roald Dahl, que era una figura intocable y popular por su literatura en todas las familias, y en el verano de 1983 provocó un episodio del que en España ni nos enteramos, pero, para los ingleses, supuso una conmoción, y un escándalo, por su declaración de antisemita, hasta llegar a pedir la desaparición del Estado de Israel, y de todos los judíos del mundo.
Roald publica una reseña de un artículo suyo en el que habla como él, en el año 1941, participaba, en Palestina combatiendo contra los nazis, en la Segunda Guerra Mundial, y cuarenta años después se produce la invasión Israelí en el Líbano.
Roald ve un paralelismo entre ambas acciones. Lo que nos avergonzaba de los nazis, lo estamos haciendo, nosotros, ahora, y Roald que era un hombre muy conflictivo, muy apasionado y con un carácter raro por las enormes heridas de guerra. Había sido derribado en combate, sufrido varias operaciones de columna vertebral, y llevaba varias placas, entre ellas una en el cerebro. Todo eso le convirtió en un hombre lleno de dolores, por lo que tenía que tomar muchos analgésicos. Eso le llevó a un carácter bastante agrio y complicado. Al final de su vida los médicos comprobaron que el filtro del cerebro que nos controla las relaciones sociales, lo tenía deteriorado. Ello explica que actuara como un niño. Decía lo primero que le pasaba por la cabeza, sin ningún filtro. De ahí que su vida social fuese complicada, y la gente lo rehuyese. Se fue a vivir a las afueras de Londres. Eso no quiere decir que fuera antisocial, pero sí tenía un sentido del humor muy especial. Había una especie de superioridad intelectual que utilizaba mucho contra sus contrarios, y podía parecer ofensiva. Esto aparece en la función. Este comportamiento explica sus declaraciones antisemitas, llegando a pedir la desaparición total del Estado de Israel e, incluso, la desaparición de la raza judía en el mundo.

FOTO: DAVID RUANO
1983 CAUSANTE DEL ESCÁNDALO y
ORIGEN DE UN FUTURO TEXTO
En 1983 Roald Dahl llegó a declarar “hay un rasgo en el carácter judío que provoca aversión… Quiero decir que siempre hay una razón por la cual lo anti-algo crece en cualquier sitio; incluso un apestoso como Hitler no los escogió a ellos sin razón” (Roald Dahl An Autobiography, Jeremy Treglown). No obstante, mantenía amistad con un grupo de judíos, y posteriormente en su libro “Volando solo”, incluyó un episodio compasivo sobre los refugiados germano-judíos, y más tarde aclaró que se oponía a la injusticia y no a los judíos. El filósofo Isaiah Berlin, compañero de Dahl en la guerra, declaró: “pudo decir cualquier cosa. Pudo haber sido pro-árabe o pro-judío. No hay ni una sola línea consistente. Era un hombre que se guiaba por caprichos, lo que quiere decir que arremetería en cualquier dirección, por decirlo de alguna manera” (Roald Dahl An Autobiography, Jeremy Treglown). Hace unos años sus herederos pidieron perdón en nombre de su abuelo al pueblo inglés por estas declaraciones.
Ése escándalo provocó en Inglaterra lo que se conoce como “Cancelación,” que se traduce en dejar de editar y distribuir sus obras.
La función recoge, con tiempo real, ese escándalo brutal, y la prensa atacándole continuamente. Es una reunión de Roald con la que va a ser su segunda mujer y su famoso editor inglés, y una representante de la editora americana, en su casa. La representante es judía, pero también el editor inglés, lo que pasa es que el judío británico es muy distinto del judío americano, que es la chica. Entre los tres y la mujer de Road, se produce ese debate enorme, donde los editores intentan convencerle de que escriba un artículo de disculpa, o palíe la brutalidad que acaba de publicar. Road se niega rotundamente. “He escrito lo que pienso y arrastro todas las consecuencias”. Esto hace que la función también hable, no solamente de la libertad de expresión, sino del derecho a la libertad de opinión. Ser fiel en lo que cree y defenderlo de lo que la mayoría piensa.
En la actualidad algunas expresiones en esa línea antisemita han sido cambiadas o expurgadas.
ROALD DAHL, UN ESCRITOR CRIADO
ENTRE LA LITERATURA INFANTIL
y la SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
Acerca de Roald Dahl, hay mucho material en todos los medios de literarios y de comunicación en general. Nacido en Llandaff (distrito de la ciudad de Cardif en Gales) en 1916 falleció en Oxford en 1990). Fue novelista, poeta, guionista y célebre por sus cuentos infantiles, aunque también escribió cuentos para adultos, los cuales algunos son terroríficos y maravillosos psicológicamente. Esos cuentos sirvieron de base para una serie de televisión “Alfred Hitchcok, presenta”, muchos de ellos guionizados por Roald Dhal.
Su literatura ha sido traducida a numerosos idiomas, llegando a vender más de 300 millones de copias en todo el mundo. Se le ha calificado como “uno de los más grandes narradores de historias para niños del siglo XX”. También un as de la aviación durante la Segunda guerra mundial.
Al existir tanto material, incluidas cinco biografías, acercarse al personaje real aporta, según José Maria, una información y una identificación mucho más de lo que te aporta un personaje de ficción, aunque te limita la creación personal sobre él, para no traicionar al personaje.

FOTO: DAVID RUANO
«GIGANTE«, QUIERO QUE SEA EL COMPENDIO
DE TODO LO QUE HE SIDO CAPA DE OFRECER
José Maria no se atreve a especificar quién es, para él, el personaje o la historia más predilecta en cuanto a la interpretación. Aplicando la lógica piensa que siempre el último tendría que ser el mejor porque
A medida que transcurren los años tienes más experiencia como actor y más experiencia de vida. En este caso Gigante es más que el mejor de todos los personajes que he interpretado, porque a medida que cumples años, éste puede ser mi último trabajo, y entonces quiero que sea todo el compendio de lo que he sido capaz de ofrecer al público. Siempre me he tomado mis trabajos con mucho rigor, pero ante la posibilidad de ser el último, te lo tomas con muchísimo rigor. Este personaje tuvo un acontecimiento muy puntual. Cuando se estrenó en Barcelona en junio de 2025, el conflicto de Israel y Gaza, estaba en su máxima ebullición total, con lo cual el público estaba muy sensible. Esto añadía una responsabilidad al subir al escenario, y plantear un debate tan actual.
El que un espectáculo interpele al público es el criterio para elegir una obra por parte de José Maria, y no tanto el lucimiento como actor.
Mi vocación teatral es que el espectador salga lleno de ideas, preguntas, posibles respuestas y temas para ir pensando pasados unos días. “Gigante” es una bomba puesta en el escenario, que estalla, y obliga al espectador a ser un ente activo durante toda la función. Se asiste a un debate entre una persona que se declara antisemita, un problema racista gravísimo, y una judía. El choque de ideas entre ellos es tan grande, que obliga al público a posicionarse, pero al mismo tiempo, y esto es lo bueno de la función, obliga al público a cambiar de opinión cada cinco minutos. La gran sorpresa final hace que el público salga del teatro, no emocionado, sino conmocionado. Sale como si le hubieran dado un mazazo sobre la cabeza. Esa sorpresa no la desvelo, porque es eso, “sorpresa”. Pocas veces he visto en el escenario un espejo tan poderoso de una realidad que interpela profundamente nuestra humanidad. “Gigante” es una obra valiente, elocuente, perturbadora y, sobre todo, compleja y llena de matices.

FOTOS: DAVID RUANO
“GIGANTE” VIAJA LINGÜÍSTICAMENTE
DEL INGLÉS AL CATALÁN Y
DEL INGLÉS AL ESPAÑOL
“Gigante” se estrenó en catalán. La traducción del inglés al catalán es de Joan Sellén (Castellar del Vallés, 1948), valorado especialmente por sus traducciones al catalán. Las del inglés al castellano las hace José Maria Pou.
He procurado que las frases en castellano sean lo más parecido posible a las catalanas, pero con frases hechas y expresiones que no son del catalán. Por eso, desde que entramos en el teatro procuramos hablar entre nosotros en castellano, ya que, si estás hablando en catalán, pasar directamente al castellano cuando comienza la función es un poco brusco para nosotros. A nivel de aprendizaje de la versión castellana, hay que partir de cero, ya que las sintaxis son distintas. Es un trabajo muy difícil para el actor. En este caso, hemos pasado de una versión a otra en apenas dos semanas de diferencia. Estoy muy orgulloso de esta Compañía de seis actores. Pocas veces se reúne una compañía en donde todos están tan perfectos en sus personajes. La función es un debate en que nadie se quita la palabra, no hay gritos…Dese el artículo de 1983 han pasado muchos años, pero el teatro sirve para recordar y ser testimonio de la historia y de la vida.

FOTOS: DAVID RUANO

FOTOS: DAVID RUANO
JOSEP MARIA MESTRES, director teatral
ADORO QUE LOS ACTORES HABLEN BIEN
Josep Maria Mestres, licenciado en Ciencias de la Educación por la Universidad de Barcelona y en Interpretación por el Institut del Teatre de la Diputació de Barcelona, ha sido miembro de la compañía Zitzània Teatre (1990- 98), miembro fundador de la compañía Kràmpack (1994-97) y director-fundador del Aula de Teatre de la Universitat Pompeu Fabra (1995-99). Desde 2002 hasta 2025, son innumerables los montajes teatrales que ha dirigido.
La obra de Mark Rosenblatt se adentra en uno de los temas más polémicos de nuestro tiempo: un conflicto que se remonta a la creación del Estado de Israel y que, lejos de disminuir, ha ido creciendo hasta llegar a la desesperada situación actual. Pocas veces he visto en el escenario un espejo tan poderoso de una realidad que interpela profundamente nuestra humanidad.
De “Gigante” destaca el valor del lenguaje y de las palabras, ya que, según Josep Maria,
Con las palabras se configura pensamiento. No son nunca inocentes. Una coma en un sitio u otro, puede cambiar el sentido de la frase. Luego está la intención con la que se dice, que le da el significado. Para mí, el lenguaje es importantísimo en un escenario. Adoro que los actores hablen bien. Una de mis principales preocupaciones es que el mensaje llegue nítido al espectador no solo por la musicalidad de las palabras, sino por el sentido de las palabras, y lo que expresan. “Gigante” es una obra valiente, elocuente, perturbadora y, sobre todo, compleja y llena de matices. El texto escrito antes de los hechos del 7 de octubre de 2023, se fue actualizando a la luz de todo lo que ocurre en Gaza día tras día, bajo nuestra mirada impotente y horrorizada.

FOTO-VIDEO: PRODUCTORA
Josep Maria reconoce que no conocía a Roald Dahl más allá de sus películas. Durante la puesta en escena de “Gigante” fue leyendo el resto de su obra
Sólo puedo decir que el universo de Roald Dahl me ha maravillado: la imaginación luminosa, la aventura sin límites, la oposición a los valores establecidos, el humor deslumbrante, la poesía sublime… Qué lujo habría sido leerlo de niño. “Gigante” ofrece un retrato poliédrico de un literato terriblemente carismático y explora, con una agudeza no exenta de humor, la diferencia entre la opinión razonada y los peligros de una retórica dictada por los prejuicios. ¡Qué buena es esta primera obra de Mark Rosenblatt!
¿QUÉ HAY DE ROALD DAHL EN «GIGANTE»?

FOTO: ARCHIVO
Mark Rosenblatt es director teatral ligado al teatro independiente, privado y público. “Gigante” es su primera obra como dramaturgo, aunque arrastra una larga experiencia como director teatral. “Gigante” surge al contemplar que
Todas las biografías, los libros que hablan sobre Rohal Dhal, los artículos, y las conversaciones que he tenido con periodistas que lo entrevistaron aquel verano, dibujan el mismo retrato: el de un escritor de literatura infantil ferozmente obstinado e impulsivo, inmerso en una gran convulsión personal.
“Gigante” mezcla hechos reales con un encuentro imaginario, como es esa tarde de verano de 1983, en la que se reúnen Rohal Dhal, y los editores londinense y norteamericano, para emitir una disculpa pública, por sus declaraciones en contra de los judíos.
En ningún caso pudo haberse desarrollado como lo hace en “Gigante”. Porque, aunque Tom Maschler sí era su editor en el Reino Unido en aquella época, su supuesta homóloga estadounidense en la obra nunca existió. La editorial Farrar, Straus and Giroux sí publicaba a Dahl en Estados Unidos, pero Jessie Stone es una invención mía y solo mía. Y como suele decirse en estos casos: “Cualquier parecido con personas vivas o muertas es pura coincidencia.”
Mark Rosenblatt clasifica “Gigante” como una combinación de realidad y ficción, con la esperanza de captar el espíritu de un momento en el tiempo, sin pretender,en ningún caso, ser un documento histórico. Es no quita que “Gigante” no sea un retrato de Roald Dahl en estado puro.
Se cita su reseña literaria, y son realmente palabras suyas. Y, más adelante en la obra, cuando vuelve a comunicarse con el mundo exterior, también lo hace con sus propias palabras – aunque las haya reorganizado y combinado a partir de varias fuentes. En medio de mi evocación del mundo íntimo de Dahl en aquel verano, resuenan sus declaraciones públicas, sin filtros.
BIOGRAFÍAS

FOTO: PRODUCTORA
MARK ROSENBLATT, director de teatro y autor
Mark Rosenblatt ha trabajado como director de teatro independiente desde 1998, dirigiendo producciones en el Shakespeare’s Globe, el National Theatre, Sheffield Theatres, Northampton Theatres, Leeds Playhouse, el Festival de Edimburgo, para el Hightide Festival Theatre, en el Young Vic, en el West End, en el Off-Broadway y en Tokio, entre otros. También fue director asociado en el Leeds Playhouse de 2013 a 2016, donde dirigió nueve producciones en la sala principal. Antes de eso, fue asociado en el National Theatre Studio de 2011 a 2013, donde dirigió el departamento de directores y desarrolló nuevos proyectos. Su primera obra, “Giant”, se estrenó con gran éxito, agotando las entradas en el Royal Court Theatre. “Downstairs” entre septiembre y noviembre de 2024. Desde abril de 2025 la producción se puede ver en el Harold Pinter Theatre del West End, y ha sido nominada como mejor obra nueva en los Whatsonstage Awards de 2025. Escribió y dirigió el cortometraje multipremiado “Ganef”, y coescribió el debut cinematográfico de Dominic Dromgoole, “Making noise quietly en 2019.
En teatro ha dirigido múltiples obras: “De profundis” de Oscar Wilde; “Animal Wisdom” de Heather christian; “Waiting for Godot”; “The Country” de Martin Crimp; “Henry VIII” de Shakespeare y Fletcher; “Holding fire!” de Jack Shepherd; “The Tempest”; “Stuart Jack: a life backwards” de Alexander Masters; “Wild Oats”; y su aclamada producción de “The Circle” de Somerset Maugham.
En 2001, fundó Dumbfounded Theatre para redescubrir clásicos olvidados del repertorio internacional. En 1999, ganó el JMK Award For Young Directors por dirigir “The Dybbuk” en el BAC. Formó parte de la junta del JMK Trust y después fue vicepresidente durante dieciséis años, hasta que dejó el cargo en 2022.
FUNCIÓN
De martes a viernes: 19:30h
Sábado y domingo: 18:00h
PRECIO
Platea: de 28,50€ a 31,50€
Anfiteatro: de 21,50€ a 26,50€
Título: Gigante
Texto: Mark Rosenblatt
Traducción al castellano: José Maria Pou
Escenografía: Sebastià Brosa
Vestuario: Nidia Tusal
Iluminación: Ignasi Camprodon
Espacio sonoro: Jordi Bonet
Caracterización: Toni Santos
Dirección de producción: Maite Pijuan
Producción ejecutiva: Àlvar Rovira
Dirección de oficina técnica: Moi Cuenca
Oficina técnica: Jordi Farràs
Ayudantía de dirección: Tilda Espluga
Ayudantía de escenografía: Carolina Sánchez Sanchis
Ayudantía de producción: Sira Castells y Sara López
Técnicos: Focus
Regiduría: Paco Montes
Construcción de la escenografía: Jorba-Miró Estudi-taller d’escenografia
Confección de vestuario: Sastreria Baseiria y Consol Díaz
Márquetin y comunicación: Teatre Romea
Reportaje fotográfico: David Ruano
Distribución: Carme Tierz
Colaboradores: Montibello
Agradecimientos: Anabel Moreno y Edith Romero
Con el apoyo de: Generalitat de Catalunya – ICEC Institut Català de les Empreses Culturals i Unió Europea (Fons Europeu Next Generation; Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia), Next Generation Catalunya
Una coproducción del Teatre Romea y Grec 2025 Festival de Barcelona
Intérpretes: José Maria Pou (Roald Dahl), Victòria Pagès (Felicity «Liccy» Crosland), Pep Planas (Tom Maschler), Clàudia Benito (Jessie Stone), Aida Llop (Hallie), Jep Barceló (Wally Saunders)
Dirección: Josep Maria Mestres
Edad recomendada: mayores de 14 años. (Esta recomendación no impide el acceso a la sala).
Duración: 150 minutos con entreacto de 15 minutos incluido.
Estreno en Madrid: Teatro Bellas Artes, 20 – II – 2026

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Teatro Bellas Artes
Aforo:455.
Marqués de Casa Riera, 2 – Centro.
28014 – Madrid
Tel.:91 532 44 37/38.
Metro: L. 2 (Banco de España), L 5. L.1
Tren: C10, C3, C4A, C7, C4.
Bus: 10, 14, 150, 2, 20. · Tren Tren: C10, C3, C4A, C7, C4.
Parking: Las Cortes y Sevilla
